Lectura: El Doctor OX

La edición leída es la de Sáenz de Jubera en el tomo II de las Obras Completas de Julio Verne, de 1910 aproximadamente.

No me había dado cuenta, pero la historia se lleva a cabo en Flandes, territorio holandés (aunque posiblemente en la época de Verne no fuera así), y retrata a los holandeses como abúlicos, gandulotes y completamente pachorrudos e irresolutos. 

Evidentemente, estamos ante una humorada, un chiste en forma de novela corta, así que no podemos hacer mucho caso de la seriedad que Verne atribuía a ese arquetipo, y quizás en su momento privó el hecho de localizar Quinquendone en una zona remota respecto de los franceses, o un intento de chotearse de los prusianos. 

De hecho ignoro si hay algo escrito sobre el tema.

Otro detalle del que no me había percatado, es el error, grave, que Verne comete al aplicar a las plantas un crecimiento desmedido gracias a la abundancia del oxígeno en el ambiente, ya que la realidad es justo la contraria, ya que las plantas respiran anhídrido carbónico, justo lo opuesto a los animales, entre los que incluyo a los humanos.

Y de hecho es más grave porque según creo, en la época en la que Verne escribió este libro, ya se sabía que las plantas respiraban CO2 en lugar de oxígeno.

El Doctor Ox y su ayudante Igene forman la palabra oxígeno en francés, aunque supongo que ese detalle no habrá pasado inadvertido por ningún lector de la novela.